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Los hombres que sufren de impotencia o disfunción eréctil no experimentarán muchos síntomas, de hecho sólo existe un síntoma primario: la incapacidad de obtener una erección firme y mantenerla el tiempo suficiente como para completar una relación sexual. Los hombres que pasan por éste síntoma, y que lo experimentan con cierta frecuencia, son los que tienen más posibilidades de sufrir de impotencia.

Existen varias formas en las que los síntomas de la impotencia se manifiestan, expuestas  continuación

  • Es posible que experimente la incapacidad para obtener una erección o mantenerla en una relación sexual con su pareja, mientras que sí es capaz de tener erecciones cuando se masturba, o de manera natural por la mañana al despertarse.
  • Los síntomas de la impotencia aparecen a veces de un día para otro. Cuando la disfunción eréctil se desarrolla de manera repentina suele encontrar como causa cuestiones psicológicas, como la ansiedad, la depresión o el estrés.
  • En el caso de que su dificultad para obtener una erección se haya desarrollado de manera lenta y gradual en el tiempo, es más probable que los síntomas se diagnostiquen como debidos  a razones físicas. Notará que el problema es cada vez más notorio.

Además, hay otros síntomas de la impotencia que incluyen problemas con la emisión, la eyaculación u orgasmo

Estos síntomas suelen estar relacionados a otros problemas de salud, pero que juegan un papel importante en la disfunción eréctil.

En tal caso un doctor debe diagnosticar su problema de salud en lugar de hacerse un autodiagnóstico, especialmente antes de buscar el mejor tratamiento. Esto le permitirá tener una idea exacta de qué es lo que está causando el problema, lo que resulta esencial para encontrar el mejor tratamiento posible.

En un número pequeño de casos, la impotencia también es la evidencia de otros problemas de salud serios y significativos. Es importante detectar estos problemas lo antes posible, lo que beneficiará a su salud a largo plazo, y posiblemente repercuta positivamente en su capacidad para obtener y mantener erecciones firmes para completar una relación sexual con penetración satisfactoria.

La impotencia o disfunción eréctil es en ocasiones síntoma de problemas de salud como el colesterol alto, la hipertensión, la hipotensión o la diabetes. Además, suele aparecer cuando existen otros problemas de circulación o cardiovasculares, así como existen fallos en el sistema nervioso. Tratar estas enfermedades puede repercutir positivamente en su capacidad para tener erecciones firmes y duraderas y devolverle así a la normalidad